Ir al contenido principal

Pereira y Risaralda: El despertar del alma liberal progresista y la Alianza por la Vida

Pereira y Risaralda: El despertar del alma liberal progresista y la Alianza por la Vida

Por: Equipo de Diálogo Político – Risaralda Humana y Soberana 



​El reciente acto de adhesión de un nutrido bloque de grupos liberales independientes de Pereira y Risaralda al proyecto del Pacto Histórico no es un hecho coyuntural ni un frío cálculo electoral. Para quienes analizamos la realidad desde la perspectiva de la historia social y política, este encuentro representa el flujo natural de un río ideológico que siempre ha recorrido el subsuelo de nuestra identidad regional, esperando el momento propicio para volver a desbordarse en favor del pueblo.

​Como tantas veces ha señalado el presidente Gustavo Petro en sus discursos, el Partido Liberal fue, en su génesis, el alma popular de Colombia. Y Pereira, de manera particular, constituye un bastión de esa identidad liberal progresista avant la lettre (antes de que existiera el término de manera formal).

​Las raíces: El liberalismo caucano y el siglo XX popular

​Para comprender la Pereira de hoy, es imperativo mirar las capas geológicas de su fundación y desarrollo. Nuestra ciudad no nació de la hegemonía conservadora ni del clericalismo terrateniente; nació al calor del liberalismo caucano radical del siglo XIX, aquel que levantaba las banderas de la abolición de la esclavitud, los derechos civiles y, fundamentalmente, la reivindicación de la reforma agraria. Esa impronta fundacional moldeó una sociedad con un profundo sentido del trabajo, la justicia social y la movilidad popular.

​A lo largo del siglo XX, ese liberalismo popular marcó a fuego el mapa de Pereira. La vida política no se definía en los salones aristocráticos, sino en la vibrante autogestión de sus barrios. La construcción comunitaria de sectores emblemáticos como Cuba, Villasantana, Boston o la Comuna Río se hizo a pulso, bajo el liderazgo de hombres y mujeres que entendían la política como un servicio directo y cotidiano a la comunidad. Pereira funcionó históricamente como un refugio de las libertades frente a las violencias que azotaban al resto del país.

​La crisis del sentido y el secuestro neoliberal

​Sin embargo, las últimas décadas del siglo XX y los albores del siglo XXI trajeron consigo una profunda crisis de sentido. El advenimiento del modelo neoliberal atomizó el tejido social, mercantilizó los derechos e intentó vaciar de contenido doctrinal al viejo partido de las mayorías. La política, reducida a la transacción de avales y clientelas, dejó un vacío ético que facilitó la irrupción de dinámicas de ilegalidad y lógicas mafiosas en el territorio.

​A pesar de ese eclipse provocado por las maquinarias locales, el sentido político verdadero de contenido liberal —ese que busca la equidad, la dignidad del trabajador, la educación pública y la protección de los vulnerables— nunca murió en Risaralda. Permaneció latente, resguardado en la memoria de los líderes barriales, en la academia, en los sectores culturales y en la dignidad de las bases que se negaron a vender su conciencia.

​El reencuentro en la Alianza por la Vida

​Hoy, esa latencia histórica cobra pleno sentido, propósito y reconocimiento. La confluencia de este bloque liberal independiente, articulado gracias a la convocatoria de Eduardo Patiño Horta desde Colombia Humana, es el puente que une nuestro pasado más digno con el futuro del país.

​Este grupo político, que cuenta con más de 30 años de trabajo honrado alrededor de liderazgos históricos y coherentes como los de las doctoras Consuelo Jaramillo (cuya impronta en el ICBF y el Concejo dejó huella de gestión social) y Yolanda Arango Vélez "La Pecosa" (referente de la labor social y penitenciaria desde los años 80), ha decidido dar un paso al frente.

​A ellas se suma un equipo multidisciplinario que refleja la Pereira que piensa, trabaja y crea: desde la visión intelectual y ambiental del ingeniero agrónomo y crítico de cine Germán Ossa, pasando por el enfoque de derechos, diversidad y educación del abogado y psicólogo Alexander Vásquez Osorio, la solvencia institucional del jurista Jairo Arias, el liderazgo ambiental de Jorge Eduardo Marín Quiroz en la comuna Centro, hasta la fuerza comunitaria de William Aguilar, Luz Estela Agudelo, Óscar Tangarife y Dolly Pérez en las comunas más populosas de la ciudad.

​El objetivo: Consolidar el Cambio

​Este bloque se incorpora con una consigna clara y de hondo calado organizativo: la estrategia del "Cinco Más Uno". No se trata de una simple suma de votos, sino de un ejercicio de pedagogía popular donde cada ciudadano comprometido moviliza activamente a su entorno en torno a las tesis del cambio que hoy encarna, de manera muy precisa en el legislativo, el senador Iván Cepeda.

​Las reformas estructurales que el país necesita para saldar su deuda histórica —la reforma agraria aplazada desde el siglo XIX, la salud como derecho, la revitalización del campo y el agua como eje de ordenamiento territorial— requieren de la continuidad y profundización del proyecto popular en un segundo gobierno del cambio. Para que la transformación de Colombia se cumpla y sea irreversible, es indispensable configurar una Gran Alianza por la Vida.

​En Pereira y Risaralda, el verdadero liberalismo ha entendido su llamado histórico. No está al servicio de los victimarios ni de los privatizadores; está aquí, junto al Pacto Histórico, reclamando su lugar en la vanguardia de la transformación social. La historia no ha terminado: apenas se está reencontrando con sus raíces.


Comentarios